martes, 5 de abril de 2016

Diario de un vampiro en pijama, de Mathias Malzieu

Conozco la obra de Mathias Malzieu tanto en su faceta de músico, en el grupo Dionysos, como en su faceta de escritor. Cada una de sus novelas es asimismo un álbum del grupo. La primera de sus novelas, La mecánica del corazón, tiene además la particularidad de haber sido adaptada al cine por Luc Besson, aunando la historia de Malzieu con el álbum de Dionysos como banda sonora, para lograr un resultado increíble.
En febrero, Reservoir Books sacó su último trabajo, una novela tan similar como diferente a las demás. Tengo que reconocer que no sabía nada de esta obra. Ni había leído sobre ella ni sabía nada sobre su contenido. Por eso, toparme con ella en un escaparate fue toda una sorpresa. La portada en sí misma era llamativa entre los libros en los que estaba, pero fue el nombre del autor lo que me llevó a hacerme con ella. Sin embargo, no fue hasta llegar a casa que me paré a leer la sinopsis y me enteré de que este no era el típico trabajo de Malzieu.

Una historia de superación personal con final feliz, edificante y esperanzador.Mathias Malzieu un hombre a punto de cumplir los 40 años, se halla en plena ebullición creativa y empieza a saborear las mieles del éxito y la fama. Años atrás, la muerte de su madre le animó a dar rienda suelta al artista compulsivo y polifacético que llevaba dentro. Su «bulimia creativa» lo ha convertido en escritor de éxito, cantante con fieles admiradores, icono de la modernidad indie francesa y co-director de una película cuyo productor es el prestigioso Luc Besson. Un buen día, la racha se rompe, Damocles toma su espada y llama a su puerta: le diagnostican una enfermedad sanguínea que lo pone a las puertas de la muerte.

Ya en El beso más pequeño y en La alargada sombra del amor, Malzieu había hablado directamente de sí mismo, contando cómo se enamoró de la que fue su pareja durante varios años y cómo afrontó la muerte de su madre, respectivamente. Pero Diario de un vampiro en pijama es, creo yo, el libro en que más descarga sus sentimientos, siempre pasados por el filtro de su particular forma de ver el mundo, percibiendo magia en lo cotidiano. Este libro, a diferencia de los anteriores, no es una novela con carga autobiográfica sino una autobiografía en sí misma. Es el diario de un hombre que tiene que enfrentar una situación impuesta por su propio cuerpo, que lucha contra sí mismo en una enfermedad que no acaba de entender bien. Relata un viaje hacia la muerte sin billete de vuelta, en el que durante un año entero no sabía siquiera qué sería de su vida.
El diario está narrado a base de pequeños capítulos, pequeñas pastillas de información en las que se preocupa mucho más por descargar su sentir sobre lo que sucede que narrar lo que sucede en sí mismo. Esto hace que la lectura sea lírica, ágil fluida.
Una de las cosas que más me gustaron es que no se trata del típico viaje de supervivencia y superación de un paciente ante su enfermedad hasta llegar al final feliz. Malzieu no hace más que expresar cómo se sentía en cada momento del proceso, el miedo a lo desconocido, la desorientación que se siente desde que se entra en un hospital hasta que se sale, la adaptación a la nueva vida con un cuerpo delicado y el miedo real a la muerte. En ningún momento nos habla de su valentía, en ningún momento menciona el tan sobrevalorado concepto de «superación» y no se presenta como un héroe valiente ante la adversidad. Solo es un hombre que sabe que puede morir y hace lo que debe para salvar la vida, con sus altos y sus bajos tanto física como emocionalmente.
Es un relato muy íntimo, aderezado de la magia y la oscuridad de lo cotidiano, sin pretensiones de dar lecciones a nadie de lo que es la vida, de cómo debemos valorarla ni de cómo se debe afrontar la enfermedad o la muerte. Es lo que una persona siente ante una situación tan nueva como desconocida y cómo se lo narra a sí mismo. Lo que se ve es lo que hay, sin mayor pretensión y sin la necesidad de buscar lecciones morales para los demás. Depende del lector cómo se tome la lectura de la narración. Algo que, si lo piensas bien, puedes ver en todas sus novelas, con la particularidad de que aquí tanto el argumento como el protagonista le vinieron impuestos de antemano.