martes, 15 de marzo de 2016

Cinco pasos que nos ayudaron a encontrar editorial

Pongámonos en ese momento en el que tu novela está terminada, releída, corregida, revisada, releída, revisada, corregida, releída… En fin, que ya está lista para enviar a editoriales. Ahora te preguntas. ¿Cómo debería hacerlo?
Es aquí donde muchos autores se equivocan y disparan a todo lo que se mueven y provocando ataques de ansiedad a editores que ven que sus bandejas se llenan de material que no les interesa.

Para evitar caer en ese error, antes de nada debes tener en cuenta que no todas las editoriales están dispuestas a publicar todo. El simple hecho de editar libros no significa que en su catálogo entre de todo. Es por eso que debes interesarte por saber qué busca cada una.
Hay editoriales que solo reciben manuscritos durante un período limitado de tiempo y con unas condiciones muy concretas. Es lo que se conoce como Call4Submissions. Por muy raras o sin sentido que te parezcan sus peticiones, debes cumplirlas. (Lo mismo sucede con las convocatorias o los concursos de relato para diversas antologías. Debes cumplir a rajatabla con cada punto de las bases). Por ejemplo, Ediciones Nevsky utilizó este sistema en verano de 2015 para seleccionar cinco novelas. Se puede ver aquí:

(¡Atención! Esta convocatoria ya no está abierta). Como se puede ver, las condiciones eran bastante específicas. Por muy buena que sea tu novela, si no cumpliste con ellas, te descartaron en la primera criba.
Por otro lado, hay otras que aceptan manuscritos durante un período de tiempo mayor, o hasta que deciden que ya tienen suficiente material para valorar, sin establecer unas condiciones tan específicas. Es el caso de editoriales como Siete Islas que, aunque tiene unas normas claras en cuanto a las formas, solo indica respecto a la temática que busca «novelas que NOS HAGAN SENTIR, si eres autor de una obra que emociona a los lectores, que los hace reír, llorar o estremecerse.» Se puede ver en su web: http://www.editorialsieteislas.com/#!contacto/c1kcz

Claro, quizá a la hora de preparar tu propuesta te parece un rollo que Nevsky te obligue a escribir tu bio-bibliografía, redactar una sinopsis ajustada a 500 palabras, indicando todos los giros de la novela, dejando claro tu estilo… y que además solo te permitan enviar las 2500 primeras palabras de la obra, justo cuando la cosa se pone interesante. Sin embargo, dejaron claro que querían «novelas de ficción especulativa, fantasía oscura, new weird, o de ciencia ficción»; aclarando que eso no incluía steampunk, poesía o relato.
Por otro lado, la petición de Siete Islas solo incluye sinopsis, currículo literario y 20 páginas; pero ¿verdad que se te tuerce la cabeza cuando lees que buscan novelas que «nos hagan sentir»?


Con esta comparación no pretendo razonar qué editorial lo hace mejor, sino hacer ver que cada cuenta con un sistema de trabajo distinto, que deberías conocer antes de establecer contacto. Como autor en busca de editorial, es a ti a quien toca buscar en cuáles se ajustaría mejor tu obra.
Un puñado de cuestiones a tener en cuenta podrían ser la siguientes:

1) Redactar un dossier. Hay gran cantidad de webs y blogs que indican paso a paso cómo hacerlo y qué incluir. En mi caso, he de decir que soy un poco perezoso para estas cosas y no redacto nada hasta que me es imprescindible. En el caso de Nevsky, esa petición de manuscritos me obligó a redactar unos contenidos sobre la novela que ahora mantengo guardados. Sea que decidas hacer un dossier al terminar la novela o lo dejes para el momento de la acción adaptándolo desde cero a las condiciones específicas de una editorial, guarda todo lo que tengas para futuras ocasiones. En el caso del material que hable de ti como autor (no el que hable de la obra) te será muy útil para futuras publicaciones. 
2) Ordenar editoriales de mayor a menor prestigio. Personalmente, nunca me gustó esta idea y nunca la puse en práctica. Tiene su lógica; si recibes respuesta favorable tanto de Random House como de la editorial de tu primo, supongo que te decantarás por los más grandes. Si publicas con una editorial pequeña y después te enteras de que a Random House le hubiese gustado publicarte, seguro que te sientes mal. Si estás empezando y no estás aun muy seguro de por dónde te mueves, podría ser la mejor opción. 
3) Conocer el catálogo de la editorial que te interesa. Esto es vital. Si quieres comprarle un libro de cuentos a un niño de cuatro años, lo normal no es entrar en el catálogo de una editorial de poesía o de terror. Al intentar publicar, sucede lo mismo, pero a la inversa: En lugar de buscar comprar un libro específico, buscas venderlo. Para eso debes buscar en qué catálogos encaja. No solo tienes que mirar el género en el que publica la editorial, sino también las líneas específicas, valorando además obras y autores afines que ya estén dentro. Pregúntate: Si mi novela estuviese en esta lista, ¿encajaría o se la vería fuera de lugar?
4) Investigar a la editorial en redes sociales. Las nuevas tecnologías nos dan una mayor cercanía con los editores de la que teníamos hace unos años. Ver qué publican o comparten en redes y fijarnos en el tono que emplean puede servirnos para conocerlos un poco mejor y sentirnos más cómodos al acercarnos a ellos. Importante: No confundas coloquial con vulgar. Escribirle a una editorial que no te conoce con el mismo tono de humor, cercano y coloquial que usan en redes puede tener un efecto contrario al que buscas. Y ten en cuenta que esto puede ser recíproco. Lo que los editores vean en tus redes sobre tu comportamiento, tus fotos, tu tono, tu redacción… puede decirles mucho de ti como autor y como persona. 
5) Conocer a los editores. Este paso es el que más me ha ayudado en mi experiencia personal. Conocer a los editores es una de las mayores ayudas a la hora de encontrarle un hueco a tu obra. No se trata de ir a por ellos y conseguir su amistad como sea, conseguir un enchufe o hacer la pelota, sino de dar un paso más allá de conocer el catálogo o ver cómo los editores escriben en redes. Claro, si te surge la oportunidad de conocerlos, mejor que mejor. Pero tener la oportunidad de leer o escuchar entrevistas que les han hecho o verlos en presentaciones, sea grabadas o en directo, puede ser una gran ayuda para conocer un poco más de cómo funciona esa editorial a la que le has echado el ojo. Además, siempre se les escapa alguna pista más allá de lo que dicen en sus webs o en redes sobre lo que andan buscando para su catálogo.

Si has leído toda la entrada, te darás cuenta de que he mencionado varias veces que entrar a la web es un paso fundamental para conocer la editorial a la que representa. Aunque parezca una tontería, dejaremos para una próxima entrada cómo navegar por la web de una editorial y en qué detalles debemos fijarnos a la hora de valorarla.