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La máquina espacial, de Christopher Priest

  Me parece que este es buen momento para reseñar “La máquina espacial”, de Christopher Priest; ya que RBA ha decidido lanzarlo, entre otros títulos de interés (como por ejemplo una recopilación de cuatro novelas de H. G. Wells) para Febrero de este 2013.
Antes de comenzar hay que decir que quien lea “La máquina espacial” va a leer una narración Steampunk con todas las letras y con aires de romance científico, en claro homenaje a los trabajos más reconocidos de Wells. Al ir avanzando en la narración, se tiene de hecho la sensación de que estamos ante un crossover entre “La máquina del tiempo” y “La guerra de los mundos”. A quien le gusten las novelas de Wells y haya leído estas dos la idea puede parecerle equivocada pero, sinceramente, Priest merece que se le dé una oportunidad. El cruce entre ambas novelas está muy bien llevado y en todo momento con todo el cariño y el respeto que las obras decimonónicas se merecen.

  Para entrar ya en la narración en sí, hay que saber que nos vamos a situar en abril de 1893, un poco antes de los sucesos de “La guerra de los mundos”. Ahí nos topamos con el señor Turnbull, un viajante de comercio que por casualidad se ve alojado en el mismo hotel que una joven cuyo tutor es Sir Willam Reynolds, científico de renombre que está trabajando en la invención de la máquina espacial. Por supuesto, Turnbull aprovecha la oportunidad que se le presenta para visitar a la joven y tratar de hacer llegar su mercancía al eminente científico.
  A partir de aquí, podremos ver cómo la amistad crece en la joven pareja mientras son lanzados a través del espacio y del tiempo en dirección al mismísimo planeta Marte. Pero en ese viaje Turnbull verá algo que condicionará su futuro y su modo de actuar ante el destino que parece aguardarles.
  Vista así la reseña tampoco parece que la cosa sea para tanto, al menos por mi parte. Sin embargo, como ya dije, Priest se merece una oportunidad. Y se la merece porque según avanzamos en la historia, la trama nos va atrapando más y más. Como punto fuerte puede añadirse además que la novela parece por momentos estar siendo realmente narrada por un autor decimonónico, por un coetáneo o vecino de Wells. Por un fan de su trabajo, evidentemente.
  Es interesante ver cómo el autor presenta, podríamos decir, “la trastienda” de “La guerra de los mundos”. Tiene la genial idea de llevarnos a Marte poco antes de la invasión para, a través de los ojos de dos forasteros ingleses, mostrarnos la gente que habita el planeta, los motivos y los preparativos del ataque. Y, por supuesto, las consecuencias que tiene meter a dos ingleses en medio de esa caldera a punto de reventar.
  Después, evidentemente, la narración termina traslapándose en el tiempo con “La guerra de los mundos” mostrándonos además una visión paralela de los sucesos de la invasión y la guerra. Y, cómo no, antes o después nos toparemos con Herbert G. Wells como un personaje más.

  Quizá sea Christopher Priest más conocido por obras como “The Prestige”, sobre todo esta segunda por la relativamente reciente adaptación cinematográfica con Hugh Jackman, Christian Bale y David Bowie. Sin embargo, “La máquina espacial” es una novela altamente recomendable, que seguramente agradará a quien gusten las novelas de Wells (aunque solo sea por curiosidad) o a quien guste de la estética y las historias Steampunk; aunque haya sido escrito en los años 70, tiempo antes del nacimiento del subgénero en la ciencia ficción o el movimiento como tal.

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