sábado, 14 de julio de 2012

Largo y cálido verano…


Al comenzar a escribir esta entrada, ese título se me metió en la cabeza y me pareció perfecto para ilustrar lo que pretendo decir a continuación. Aunque no representa directamente lo que vengo a comentar, sí expresa en parte lo que vendrá…


Han sucedido muchas cosas últimamente, muchas cosas juntas, que me han tenido más o menos ocupado como autor y como… podríamos decir colega de autores.
Primeramente, el proyecto Ácronos. Está previsto que salga a la luz en Octubre y, aunque parece que está parado, que no avanza o que se retrasa; nada más lejos de la realidad. Aquellos autores y lectores que lo esperáis con ansia debéis tener en cuenta que es este un proyecto de envergadura, que necesita ser tomado con calma y que precisa tomarse su tiempo para formarse.
Desde dentro, os puedo decir que estamos trabajando en ello —hasta he podido ver ya una ligera vislumbre de lo que será la portada—, que desde la editorial lo están dando todo y que todo será para que Ácronos esté a la altura de las expectativas que hemos puesto en ella. Va a ser la bomba, ya lo veréis. ¡Lo vamos a petar!

Pero no es esto lo único que me ocupa, pues como muchos de vosotros ya sabéis, desde Mayo estoy metido hasta las cejas en Plan B, un nuevo proyecto de colaboración con autores del fantástico, de momento centrados en la temática retrofuturista. Y conmigo a mi lado, como otro tripulante de la nave, tengo a Simón Bellido. Como no me cansaré de decir, increíble fuente inagotable de ideas y segunda cabeza pensante de este proyecto.
Entre los dos estamos tratando de darlo todo también aquí, ayudando con atención personalizada a todo autor que lo precise y, como digo, de momento centrados en la temática retrofuturista.
Pensábamos que el proyecto Plan B tendría que abrirse a más temática fantástica por no tener suficiente aceptación para mantener la línea editorial solo con retrofuturismo, pero parece que no es así. Estamos recibiendo relatos interesantes y casi tenemos cerrado el volumen II. Así que, de momento, la cosa no parará hasta el verano que viene…

Además, está en proceso el proyecto que más abarca y que menos trabajo da, pero que resulta mucho más complicado de llevar a cabo y que más esfuerzo exige: la EuroSteamCon.
Estoy colaborando en llevar a cabo en Madrid la parte que le toca a España de la EuroSteamCon, convención europea de Steampunk que se celebrará simultáneamente en gran cantidad de capitales europeas. En este caso, nuestros peores enemigos son el tiempo restante, el enorme trabajo de sincronización que supone y el fin de semana escogido, difícil para reunir a cuantos más mejor.
De todos modos allí estaremos, en Madrid, celebrando la parte que nos toca y, por mi parte y con la ayuda de Simón, presentando oficialmente el proyecto Plan B. Luego, que sea lo que tenga que ser…

Y, para finalizar, el proyecto que más tarde me abordó, pero que más tiempo llevó preparando: la publicación de mi primera novela, La última conspiración, con la editorial Atlantis.
La última conspiración cuenta una historia en torno a un Colapso que cambia las circunstancias mundiales radicalmente.
Se divide en dos partes: la primera narra el momento del Colapso tratando de entender qué o quién lo provocó y con qué intenciones. No se centra en el desastre, sino que ahonda en sus causas; y la segunda, ambientada veinte años después, trata de dar una solución a la situación de crisis en la que la Humanidad se ve imbuida sin remedio. No se centra, tampoco en este caso, en la supervivencia posterior, sino en hallar una solución para el desastre.
Así pues, no se trata de una historia apocalítica ni de una historia postapocalíptica a las que estamos acostumbrados. Más bien, es una historia que juega con el lector, haciéndole bailar la mente de acá para allá, tratando de comprender una conspiración que no será totalmente desenmascarada hasta el final.
Es una historia de ciencia ficción muy influenciada por Isaac Asimov, H.G. Wells o incluso Ray Bradbury que escribí en 2005 con 19 años y que me siento orgulloso de retomar ahora.

Pero todo esto no tendrá lugar sino hasta después del verano, en Septiembre. Así que no sé si este será o no un verano cálido pero, desde luego, una cosa sí tengo segura: será un largo, largo, largo verano.

No hay comentarios: