martes, 12 de junio de 2012

El Castillo de los Cárpatos, de Julio Verne


 Hace unos días que estoy procurando conocer o recuperar las novelas menos conocidas de Julio Verne, esas que no han sido convertidas traducidas a tantos idiomas o llevadas al cine infinidad de veces. Por ejemplo, La esfinge de los hielos, Una ciudad flotante o la que acabo de terminar: El Castillo de los Cárpatos.
Antes de acercarme a esta novela, no pude evitar notar en ella cierto aire al Drácula de Bram Stoker. La novela de Verne, sin embargo, fue escrita cinco años antes, ya que su editor habitual la publicó en su colección de Voyages Extraordinaires en 1892, cinco años antes que la novela de Stoker. Sin embargo, las novelas son, en algunos aspectos, similares.

En El Castillo de los Cárpatos Verne juega con las ideas supersticiosas de la gente del momento, en torno a un castillo tenebroso y deshabitado en los montes Cárpatos, allá por Transilvania. Por casualidad, un buhonero que pasa por una población cercana le vende a un vecino un lente para ver a grandes distancias con increíble detalle, una especie de catalejo. Éste, al probar el cacharro que le acaban de vender, llamará la atención al pueblo respecto a que ha visto una columna de humo saliendo de una de las chimeneas del castillo.
Sabiendo todos que el castillo lleva muchísimos años deshabitado, la premisa que queda será la que aterre a todos los vecinos mientras no se demuestre lo contrario, por lo que decidirán enviar una expedición, el guardabosques y un doctor, a comprobar si hay vida o no-muerte en el castillo. El desarrollo de los acontecimientos no hará más que hacer crecer la leyenda y el misterio sobre el castillo.

Sin querer desvelar más de la obra, solo diré que me ha parecido un ejercicio muy interesante, un acercamiento de Verne a lo gótico al que no nos tiene acostumbrados (más que nada, por el tipo de novelas que son sus más difundidas…) y que enfrentará directamente a la ciencia más avanzada con la superstición, con un resultado inesperado y bastante acertado. Además, desde mi punto de vista, incluye uno de los avances tecnológicos imaginados por Verne más interesantes de todos los que le he visto hasta ahora.
Para todo aquel que quiera leer un Verne no tan habitual y difundido, y no tan científico ni ensayístico, esta es una novela de muy fácil lectura y altamente recomendable, mezclando una historia de amor más allá de la muerte, drama, suspense, algo de terror… y un muy interesante giro en los acontecimientos.

2 comentarios:

allan dijo...

Hola, hace unos meses terminé de leer ese libro, no lo mencionas, pero en ese libro se anticipa a la tv,es un libro muy bueno,lo publicaré en mi blog,gracias

Yosu Rc! dijo...

Es verdad. Dije que "incluye uno de los avances tecnológicos imaginados por Verne más interesantes de todos los que le he visto hasta ahora." Pero sí, podríamos llamarlo televisión, combinando capturas de imagen con sonido pregrabado.
Gracias, Allan.

Aprovecho para decir que el episodio La Rosa Magnética de la película Memories de Katsuhiro Otomo recuerda mucho a esta escena final del libro. Es muy recomendable.