viernes, 10 de febrero de 2012

El mapa del cielo, de Félix J. Palma

La semana pasada recibí un correo en el que una editorial me invitaba a leer un libro que en breve saldría a la venta. Sin tener que pensarlo, accedí a la petición, sabiendo sobradamente dónde me iba a meter. Poco después de publicarse El mapa del tiempo ya me había hecho con él sospechando que la historia me iba a gustar sin imaginar que, más allá, me iba a impactar y a enamorar totalmente, a pesar de haber “jugado” conmigo desde la primera página.
Así, el lunes recibí El mapa del cielo y me puse a leerla con calma con el recuerdo de la novela anterior de la que Félix J. Palma llama La Trilogía Victoriana, saboreando bien la historia y esperando un desarrollo y un desenlace similares; sabiendo que esta vez era yo el que jugaba con ventaja, siendo advertido del peligro.
Pero no resultó ser así. No, porque El mapa del cielo tiene con El mapa del tiempo tantas similitudes como diferencias. Esta segunda novela se puede y se debe leer totalmente independiente de la anterior y, sobre todo, se debe leer teniendo en cuenta que Palma te superará totalmente y que volverá a “jugar” contigo una vez más desde el principio, aunque creas que vienes preparado para lo que vas a ver. Como cuando vas a ver la actuación de un ilusionista por segunda vez, con confianza en ti mismo, creyendo que ya estás de vuelta y que esta segunda vez ya no te van a poder sorprender...

Y es que según la sinopsis, en esta ocasión nos enfrentamos a otra farsa, como en la primera, pero esta vez llevada a cabo por un millonario para enamorar a su pretendida tomando como base la novela de H.G.Wells La Guerra de los Mundos.
Pero la novela se inicia con un prólogo totalmente desconcertante y te mete después de lleno en una expedición antártica que corta el aliento y desconcierta aún más mientras Palma no deja de acudir a la segunda persona para conversar directamente con el lector, sabiendo cómo se siente, para pedirle paciencia, para tratar de aclarar sus dudas hasta donde le será posible, como un buen ilusionista durante su truco… en lo que no es más que un juego, un juego en el que se ve que se lo pasa genial moviéndose como un omnipresente dios que mueve los hilos a su antojo a través de las cuatro dimensiones, saltando como quiere por el tiempo y el espacio para contar la historia a su modo, mostrando las imágenes que se le van antojando hasta culminar su truco final descubriendo al fin el hermoso cuadro que conforma toda su narración: una novela de sueños, de sueños que resultan ser ilusiones, de sueños que se convierten en pesadillas y de sueños que no se pueden dejar pasar.

Los momentos bajos de esta novela son muy poco, y resultan de la redundancia con la que se cuentan a veces algunas cosas, pero no desmerecen todo el conjunto. Porque, en contraste, lo mejor a mi juicio de esta novela es ese sentimiento que se tiene durante toda la lectura de amor al Romanticismo, a la literatura victoriana, y a los folletines de época que tanto nos gustan y nos hacen soñar aún hoy. Se siente en todo momento el espíritu de este tipo de narraciones, de la sombra de H.G.Wells, Edgar Allan Poe, Mary Shelley, Julio Verne… o hasta de las “edisonadas” (con sus referencias a la famosa novela de Serviss); novelas que conoce bien el Steampunk, porque esta también es una novela Steampunk.

En definitiva, una historia que dará mucho de que hablar, y que estoy seguro de que seguirá cosechando muy buenas críticas y de que (espero) recibirá merecidamente tantos premios como su hermana pequeña.
Quien se esté pensando en hincarles el diente, que no lo dude. Ambas merecen la pena, y con buena nota.
Y quien ya las haya leído, que se una a los que ya esperamos la tercera parte de esta trilogía que, según avanza Palma, incluirá en su narración a Arthur Conan Doyle. Así que, a soñar ya con El mundo perdido…; supongo.

Finalmente, solo me resta agradecer enormemente tanto a Félix J. Palma como a Random House el envío de este ejemplar.

Para saber más: www.elmapadelcielo.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Igual de goloso es el libro en si, como la crítica que has hecho. Me recuerda a un profesor de literatura que tuve hace años el cual para despertar nuestra curiosidad hacia una lectura, la envolvía de con un papel de regalo precioso. Al abrir el regalo éste no desmerecía al comentario. Pues igual sucede con esta crítica, invita a leer el libro y seguro que no nos decepciona.

Yosu Rc! dijo...

Me alegra que te guste la reseña... Es un libro que no decepciona, de verdad que no