miércoles, 26 de octubre de 2011

El Enviado, de J.E. Álamo

J.E. Álamo se estrenó en el mundo de las novelas escribiendo en 2007 El Enviado, publicada por AJEC Ediciones, una curiosa narración que se me enquistó en la mente de tal forma que sabía que antes o después acabaría leyendo.
Falta de tiempo, de ejem… presupuesto y otras lecturas más a mano fueron posponiendo la narración hasta hoy. Y, mientras tanto, procuré, como suelo hacer con todo lo que Joe publica, mantenerme al día en cuanto a reseñas y comentarios.
Y esos comentarios hablaban de una novela rara, curiosa, extraña... Nunca me dejaron muy claro de qué iba la cosa, pero decían que trata sobre un enviado, un ¿ente? (una “proyección”, como él se autodenomina en un momento de la novela) que tiene que cumplir ciertas misiones en diferentes lugares a través del tiempo; impartiendo justicia donde las personas no logramos llegar, buscando la paz y el equilibro.

La novela se configura a base de relatos cortos, cada uno con una misión, en la que vamos acompañando al enviado en sus misiones, viendo en silencio cómo trabaja y aprendiendo, despacio, más cosas sobre él. No es una obra extensa, pero hay que leerla con paciencia, esperando que la información nos vaya llegando tácitamente; hasta que los tres o cuatro capítulos finales deciden darnos una idea del origen de este curioso personaje. Nada más me atrevo a decir para no escacharrar el argumento. Sólo que ha superado con creces las expectativas que tenía puestas en ella, como siempre suele pasarme con Joe.

Sobre su manera de narrar, sigo diciendo que este hombre tiene una facilidad increíble para hablar de cuestiones trascendentales desde las cosas más cotidianas. De hecho, convierte lo cotidiano en trascendental.
Es tan sencillo de leer que parece que escribe como le sale al momento; es decir, como si te estuviese contando cualquier anécdota en el bar, tomándose unas cervezas contigo. Así de claro.

Como curiosidad, si tuviese que escoger un relato, o capítulo, de entre todas las misiones encomendadas al enviado, escogería Luis. El comienzo de la partida. Me pareció un relato muy bien configurado y desarrollado, en el que el enviado se luce como en ninguno, y en el que la cotidianidad de una simple partida de cartas en un bar se convierte sin que apenas te des cuenta en uno de esos clímax sobrenaturales provocados por el enviado. Creo que es el mejor. Un relato bestial.

2 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

¡Eh, gracias! ME alegra que El Enviado aún levante pasiones :)

Pilar Alberdi dijo...

Es un gran libro.