Ir al contenido principal

Compartir...

Tumblr

Entrevista con... Santyago Moro

Hacía tiempo que tenía ganas de contar con este documento en el blog.
Bien, pues, aquí está. Hablando con Santyago Moro sobre autopublicación...

Primeramente, ¿qué es “autopublicación”?
Habría que diferenciar entre lo que es autopublicación y las empresas que cobran por editar, que normalmente lo que hacen es cobrar por preparar la obra y por la impresión de un número determinado de ejemplares (a precios bastante más altos que lo que cobra una imprenta por cada ejemplar). Es habitual que no se encarguen de distribuir o que cuenten con una tienda online o demasiado visitada. El caso es que el autor se encuentra con varios centenares de ejemplares que tiene que distribuir él mismo.

Las empresas de publicación bajo demanda, como Bubok o Lulu.com, reciben los ficheros de la obra y la portada y ponen el libro en su tienda online, pero no producen hasta que no se solicita, que es cuando se reservan un 20% del beneficio que ha fijado el autor. Como aspectos negativos están lo que tarda en producirse el ejemplar y llegar al destino y que los precios de producción y envío son más elevados de lo normal. Sería una solución para tiradas pequeñas, quien únicamente quiere tener su obra impresa, y regalársela a familiares o amigos, o el que no va a distribuir en tiendas físicas o tiendas online, ya que, para hacerlo, debe encarecer aún más el libro para que éstas puedan tener su margen de beneficio (habitualmente, el 30% del precio de venta al público).
Finalmente, si uno cree que va a vender más de 50 ejemplares, puede ponerse en contacto directamente con una imprenta digital (Publicep o Publidisa), que producirá tiradas a precios muy competitivos (alrededor de 2,40 euros con envío incluido por una encuadernación cosida de 200 páginas), pudiendo reimprimir los ejemplares en tiradas más pequeñas, por ejemplo de 5 unidades.


¿Cuantos libros llevas publicados con esta herramienta y en qué géneros?
Aunque ahora realizo toda la producción directamente con la imprenta
(cuando vi que podía mantener un volumen de ventas discreto), me inicié, tal y como comentas, en Lulu.com, con la que publiqué:
El recetario de Sam Recopilación de las recetas de mi blog de cocina
Cómo escribir correctamente Un manual de ortografía
De la idea al libro Manual de maquetación para principiantes
Los líbros mágicos una novela de fantasía
Dentro de la ciencia ficción:
Asci-III
Las Huellas del pasado
El traficante de sueños (crónicas de la Federación I)

Los siglos perdidos (crónicas de la Federación II)
Embajada Federal (crónicas de la Federación III)
La Federación en peligro (crónicas de la Federación IV) (Esta novela y la siguiente las publiqué directamente con la imprenta, sin pasar por empresas de publicación bajo demanda)
Dioses de la Noche (crónicas de la Federación V)


¿Y por qué se decanta un autor por la autopublicación? Por ejemplo, tú. ¿Por qué?
Antes de nada, señalar que tengo 8 novelas más publicadas por la editorial Silente, dentro de la colección Nueva Generación, que se corresponden con una temática concreta, por lo que el resto de novelas de ciencia ficción no tenían cabida en ella.

Dados los volúmenes de ventas que se manejan para obras que no sean auténticos bestsellers, me planteé que podía realizar un número de ventas no demasiado inferior a los de una editorial comercial pequeña, alcanzando dos aspectos positivos: los beneficios y la libertad, tanto argumental como de tiempos de publicación.
La primera ventaja es obvia: aunque escasos, el total de los beneficios son para el autor, pudiendo reinvertirlos en nuevas impresiones y -¿por qué no?- también darse algú capricho de vez en cuando.
Por otro lado, poder abordar una serie, es algo prácticamente reservado a los autores consagrados, e incluso éstos tienen que ceñirse a los planes editoriales e incluso a lo que el editor espera de la evolución de la historia.

Sin embargo, no es lo mismo contar con profesionales para hacer las portadas que tener que apañarse uno mismo, a veces sin conocimientos de diseño. Pero en tu caso llaman mucho la atención los buenos acabados y la calidad, y se ve que son hechos con cuidado y cariño. ¿Es tan fácil como parece?
No es simple, pero tampoco resulta imposible. Hay que practicar mucho y, sobre todo, fijarse en los acabados de las obras que uno tiene en casa. Son unos pocos conceptos y un mucho de tesón y no conformarse con cualquier cosa (si vieras las primeras maquetaciones de mis novelas…).
De todas formas, siempre habrá quien nos pueda echar una mano en la corrección, opinar sobre ilustración y formato… Lo importante es ir aprendiendo y, como bien dices, hacerlo con cuidado y cariño (y paciencia, claro). De todas formas, he contado con la ayuda de buenos ilustradores, como Alfonso Seijas y sus consejos, habiendo llegado, gracias entre otros a él a diseñar algunas portadas para ediciones comerciales, entre las que se encuentran las de mis novelas publicadas por Silente.

Pero hay muchas páginas en Internet, y muchos libros para leer en ellas, por lo que también hay que autopromocionarse. Esta es la parte más difícil, ¿no?
Internet tiene la ventaja de ser una ventana abierta al mundo, pero también el inconveniente de que muchos lo saben y no eres más que un grano de arena en la inmensidad de una playa enorme.
Blogs, intervenciones, páginas de Facebook, inclusión en tiendas online con cierto prestigio en tu temática… cualquier idea es buena, y en mi caso, al haber escrito una serie, ha ayudado mucho la idea de mis amigos de la tienda Cyberdark: ofrecer la primera novela en descarga gratuita. Esto ha hecho que el resto hayan sido adquiridas por aquellos a los que les ha gustado la primera y quieren más.
Otra forma de llegar al público es no ser demasiado codicioso y ajustar los precios, incluyendo las descargas, que rondan, en mi caso, entre los 2,85 y los 3 euros. Nadie va a confiar en un escritor desconocido que ofrece sus obras al mismo precio o más caras que los consagrados o escritores de moda.

En tu caso, ¿podría decirse que estás teniendo buenos resultados? ¿Cuántos seguidores puedes calcular que tiene, por ejemplo, tu saga Crónicas de la Federación?
Los resultados los considero óptimos para una aventura de autoedición, e incluso serían bastante discretos para una pequeña editorial comercial. Calculo que habrán adquirido la serie de Crónicas de la Federación casi 300 personas, sin contar con las descargas que se ofrecen en algunas tiendas online como, además de la mía, Cyberdark, Tu tienda de Libros electrónicos o El libro de plástico.

Para conocer un poco sobre tu estilo, ¿cuáles dirías que son tus influencias a la hora de escribir ficción?
Uf… Es tan difícil desgranar las influencias… Supongo que un poco de todo: Asimov, Unicorp, un poco de Star Trek… En general, además de mi propia aportación, la ciencia ficción de los 80, aunque uno no deja de recibir estímulos e ideas del exterior. En todo caso, me decanto a la hora de escribir por la ciencia ficción entretenida, llena de colorido, aventuras y tecnología.

Y, ya para terminar, ¿tus libros preferidos?
Por las veces que lo he leído, debería ser El fin de la Eternidad del maestro Asimov. No es su mejor obra, pero reconozco que tiene algo que me engancha y me hace releerla.
El juego de Ender, los relatos de Brown, la vieja Saga de los Aznar… Mis favoritos son heterogéneos y no tienen que ser los que me han parecido mejores, sino los que, al menos para mí, tienen “duende”; ese algo que hace que me parezcan más apetecibles y dignos de releer.
En la actualidad, me encuentro inmerso en el universo de Miles Vorkosigan, de Lois McMaster Bujold (5 premios Hugo, 3 Nebula y 3 Locus nada menos), saga estelar donde las haya y una recomendación más que satisfactoria.

Más sobre Santyago Moro:
Web
Blog
Tienda online
Ficha completa de autor (en Tercera Fundación)

Comentarios

Castillos en el Aire ha dicho que…
La leeré tranquilamente, Sam es un gran escritor y tú, seguro, un gran entrevistador = buen rato asegurado.

Entradas populares de este blog

Un hombre de verdad – Boris Polevói

Boris Polevói fue un corresponsal de guerra soviético durante la Segunda Guerra Mundial. En el prólogo a este libro dice que “vi en todas partes tal heroísmo de las gentes soviética, que ante él empalidecían las proezas de los héroes populares del pasado.” Comentarios como este o como el que cierra el prólogo: “¡Qué gran felicidad es la de ser escritor en el País del Socialismo!”; quizá echasen un poco para atrás nuestra intención de leerlo. Así fue, al menos, en mi caso. No tenía ganas de leer una historia pseudo-real envuelta en propaganda soviética. Pero al meterme en su lectura y hacer oídos sordos a esos desvaríos patrióticos del autor, me llevé una agradable sorpresa.

Un hombre de verdad fue escrito en 1950 y se basa en la historia de A. Marésiev, llamado en el libro Aléxei Merésiev (se cambiaron los nombres de los personajes), un piloto de caza soviético que Polevói conoció y entrevistó en un aeródromo de campaña en las inmediaciones de Oriol, durante el asalto nazi a esta ciuda…

Steampunk Hands Around The World IV. Multicultural Steampunk

First of all, I must say that I am from Spain, and I am in contact with Steampunk from Latin cultures in America; so, I am very interested in Spanish Steampunk and other cultures outside England. Then, it led me to other cultures and countries, such as India, Japan, South Africa…    The first things that we learn in Steampunk are steam and smog (of course), 19th century, London, Jack the Ripper, guns, armours… ok. Rule, Britannia; Britannia rule the waves and all of that; and, that is ok. But, what happened in the 19th century outside the Empire?    There is something that should not be overlooked: Verne’s books are one of the fundamental bases of Steampunk. But, let’s think about some of the most famous novels written by Verne. For example: Around the World in Eighty Days, Five Weeks in a Balloon, The Adventures of Three Englishmen and Three Russians in South Africa, Michael Strogoff, The Steam House…    Well, what do that books have in common?
   But, is the Steampunk community …

¿Cuánto se tarda en escribir una novela?

Me hizo pensar –y qué no- la retórica que transmitía Javi en su blog No me cuentes más cuentos de cuánto se tarda en escribir una novela.
Hablaba de meses, semanas o años. Por mi humilde parte, entiendo que amarramos a puerto la idea de que acabamos cuando dejamos en paz el último, último borrador y lo convertimos en el llamado “manuscrito”. O, como dice la ofimática, cuando marcamos en “Propiedades”: Sólo lectura. Cuando ya no se escribirá más en él.
El jugo de esta fruta está en: ¿cuándo se empieza?
1. ¿Cuando escribimos Érase una vez...?
2. ¿Cuando damos la vuelta al lápiz para que apunte amenazante al primer borrador?
3. ¿Cuando empezamos a trazar un guión, una línea temporal y una lista de personajes?
4. ¿Cuando tenemos la primera idea en mente?
Vamos a analizar con cuidado cada situación.
La 1 será, supongo, la más aceptada. Desde luego, la más fácil de delimitar. Desde que se escribe prólogo hasta que se escribe FIN.
La 2 es la menos probable, ya que lo que se c…