Ir al contenido principal

Los clásicos de Grecia y Roma

Ayer apareció en mi puerta un cartero con cara de cargar mucho peso en una enorme caja de cartón. Lo que él no sabía es que no era un "caja con mucho peso", sino "literatura de peso".
Era un envío que esperaba, ya que Bloguzz me había notificado que la Editorial Gredos había seleccionado este blog para opinar sobre esta nueva colección.
Así pues, abrí la caja con enorme interés -¡cómo no, si era una caja llena de libros de lujo!- sin poder evitar pensar, dada la atmósfera en la que me sentía absorto, que estaba abriendo una curiosa y personal caja de Pandora moderna.
Dentro de la caja encontré una representación de las obra
s que formarán esta colección de clásicos: los tres primeros libros, el quinto, el sexto y el octavo; es decir, Ilíada y Odisea, de Homero; Teogonía, de Hesíodo; Tragedias, tanto de Esquilo como de Sófocles; y las Fábulas, de Esopo.
Después de admirar la hermosa encuadernación de los seis libros, les hice un hueco digno, con las colecciones de Julio Verne, Alejandro Dumas y Will Shakespeare -autores, por cierto, influidos por estas obras-.

Yendo ahora a lo que importa, a su contenido, ¿qué puedo decir? Bueno, como ya he dicho, el envío llegó ayer, así que he tenido el tiempo justo para familiarizarme con ellos.
Los libros de Homero, Ilíada y Odisea, doy por hecho que son de todos conocidos. El que los conozca de oídas debería leerlos, y el que no haya oído nada de ellos debería leerlos.
El libro de Hesíodo, Teogonía, es como una pequeña enciclopedia clásica. Para los amantes de la fantasía, la función que El Silmarillion, de J.R.R. Tolkien cumple en la Tierra Media, es la que tiene este libro en la mitología griega. Es un catálogo de dioses y héroes, fábulas, mitos, batallitas, etc.
Las Fábulas de Esopo son esas historias de animales personificados, con moraleja final, que todos conocemos, pero que ninguno recordamos. Aunque
las que nosotros quizá conozcamos mejor sean las de Tomás de Iriarte y Félix de Samaniego, por haber sido escritas en España a finales del siglo XVIII, en la época Neoclásica.

Las Tragedias son los
libros que he decidido leer primero.
Como amante de la ciencia ficción, no he podido evitar comenzar por el final del tomo de Esquilo: Pro
meteo Encadenado.
¿Qué tiene que ver con la ciencia ficción? El
mito de Frankenstein. Prometeo fue castigado y encadenado por haber entregado el fuego -o el principio de la tecnología y de vida moderna- a los mortales humanos. Y Victor Frankenstein -el científico, no el monstruo- se asemejó a Prometeo en su conocido atrevimiento de crear vida por sí mismo. De hecho, Mary Shelley dio en titular su novela Frankenstein o el moderno Prometeo.
Y, ya que este verano me prestaron El ejército perdido, de Valerio Massimo Manfredi, voy a seguir
con las tragedias de este libro, leyendo batallitas griegas.

Ciencia ficción, fantasía, poesía,teatro, novela histórica... incluso comics. La literatura clásica, aunque lejana, sigue siendo la base de nuestra cultura. Quizá influya más en nuestra vida de lo que en un principio habíamos pensado.

Comentarios

Pedro Mancera ha dicho que…
Me pareció muy buena tu entrada , es impresionante como aquellos libros siguen teniendo vigencia después de tanto tiempo de haber sido escritos. En la librería de la Universidad de Harvard venden la colección de clásicos griegos y latinos en su idioma original.

Saludos
Yosu Rc! ha dicho que…
Siguen teniendo vigencia y además son la base de miles de historias a lo largo de los años.
Véase La Odisea, o Edipo Rey, por ejemplo.
Estas historias nunca perderán su vigencia.
Gracias por tu comentario, Pedro!

Entradas populares de este blog

Un hombre de verdad – Boris Polevói

Boris Polevói fue un corresponsal de guerra soviético durante la Segunda Guerra Mundial. En el prólogo a este libro dice que “vi en todas partes tal heroísmo de las gentes soviética, que ante él empalidecían las proezas de los héroes populares del pasado.” Comentarios como este o como el que cierra el prólogo: “¡Qué gran felicidad es la de ser escritor en el País del Socialismo!”; quizá echasen un poco para atrás nuestra intención de leerlo. Así fue, al menos, en mi caso. No tenía ganas de leer una historia pseudo-real envuelta en propaganda soviética. Pero al meterme en su lectura y hacer oídos sordos a esos desvaríos patrióticos del autor, me llevé una agradable sorpresa.

Un hombre de verdad fue escrito en 1950 y se basa en la historia de A. Marésiev, llamado en el libro Aléxei Merésiev (se cambiaron los nombres de los personajes), un piloto de caza soviético que Polevói conoció y entrevistó en un aeródromo de campaña en las inmediaciones de Oriol, durante el asalto nazi a esta ciuda…

Steampunk Hands Around The World IV. Multicultural Steampunk

First of all, I must say that I am from Spain, and I am in contact with Steampunk from Latin cultures in America; so, I am very interested in Spanish Steampunk and other cultures outside England. Then, it led me to other cultures and countries, such as India, Japan, South Africa…    The first things that we learn in Steampunk are steam and smog (of course), 19th century, London, Jack the Ripper, guns, armours… ok. Rule, Britannia; Britannia rule the waves and all of that; and, that is ok. But, what happened in the 19th century outside the Empire?    There is something that should not be overlooked: Verne’s books are one of the fundamental bases of Steampunk. But, let’s think about some of the most famous novels written by Verne. For example: Around the World in Eighty Days, Five Weeks in a Balloon, The Adventures of Three Englishmen and Three Russians in South Africa, Michael Strogoff, The Steam House…    Well, what do that books have in common?
   But, is the Steampunk community …

¿Cuánto se tarda en escribir una novela?

Me hizo pensar –y qué no- la retórica que transmitía Javi en su blog No me cuentes más cuentos de cuánto se tarda en escribir una novela.
Hablaba de meses, semanas o años. Por mi humilde parte, entiendo que amarramos a puerto la idea de que acabamos cuando dejamos en paz el último, último borrador y lo convertimos en el llamado “manuscrito”. O, como dice la ofimática, cuando marcamos en “Propiedades”: Sólo lectura. Cuando ya no se escribirá más en él.
El jugo de esta fruta está en: ¿cuándo se empieza?
1. ¿Cuando escribimos Érase una vez...?
2. ¿Cuando damos la vuelta al lápiz para que apunte amenazante al primer borrador?
3. ¿Cuando empezamos a trazar un guión, una línea temporal y una lista de personajes?
4. ¿Cuando tenemos la primera idea en mente?
Vamos a analizar con cuidado cada situación.
La 1 será, supongo, la más aceptada. Desde luego, la más fácil de delimitar. Desde que se escribe prólogo hasta que se escribe FIN.
La 2 es la menos probable, ya que lo que se c…