jueves, 29 de enero de 2009

Pero con un libro, mejor...

Hoy he visto una estampa que me ha llamado poderosamente la atención. Al llegar a una cafetería y comenzar mi Coca-Cola, me fijé en que cerca de mí había una mujer que hacía rato había terminado su café, pero no se había ido.
Estaba leyendo un libro y, al parecer, tenía ganas de irse. No sé cuánto tiempo llevaba leyendo aún después de haber terminado. Pero era evidente que no podía levantarse. Junto a la taza, un marcapáginas de esos que solo llevamos los que leemos mucho, no los típicos de papel que tanto abundan.
El caso es que me hacía gracia ver cómo luchaba, tratando de dejar de leer para irse. Eso de "cuando acabe este párrafo...", "con lo poco que me queda de este capítulo...", etc. Y allí estaba, cogiendo tímidamente el marcapáginas y acercándolo lentamente a su lugar entre las hojas del libro, despacio para tener tiempo de leer lo máximo posible, apurando la lectura pero sin perderse una idea de lo que el autor le estaba contando.
Y cuando, al fin, el marcapáginas estaba listo para cumplir su función, no teniendo más que cerrar el libro; lo levantó para ver lo que ponía debajo. seguí leyendo, no podía parar lo que había empezado. Lo levantó de nuevo, y lo balanceaba en su mano, haciéndolo esperar todavía más.
Estando yo entonces terminando mi Coca-Cola, lo logró. "Ha terminado el capítulo", pensé, "no puede haber otra explicación." Ninguna otra cosa la hubiera hecho rendirse a cerrar el mundo en el que se había sumergido.
La vida se vive mejor con Coca-Cola, pero con un libro, mejor...

3 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

¡EL placer de la lectura! Yo mimso vi como me daban las dos de la mañana sin poder soltar el ibro que tenia entre manos. Claro que mayor placer será observar eso mismo en alguien que lee algo nuestro, ¿eh, Yosu?
Un abrazo.

Yosu Rc! dijo...

Y hay gente que se queda dormida leyendo y sigue el día siguiente en lo último que recuerda haber leído. Ojalá me pasara eso a mí.
Yo si no puedo parar, no paro. Y no me coge el sueño mientras no me suelte el libro... hasta las tantas...

Yosu Rc! dijo...

Y hay gente que se queda dormida leyendo y sigue el día siguiente en lo último que recuerda haber leído. Ojalá me pasara eso a mí.
Yo si no puedo parar, no paro. Y no me coge el sueño mientras no me suelte el libro... hasta las tantas...