domingo, 1 de abril de 2007

Futuro

Esta es una entrada escrita por un amigo en su blog. Me parece muy interesante:

08 marzo
Futuro
Queridos Fantasios...


Estoy estudiando anatomía, neuroanatomía de hecho. Es algo así como dos centímetros de densísimos apuntes, en los que de una carilla completa sólo se dejan sin subrayar cinco palabras (literalmente). Hasta hace un rato, apenas veinte minutos, estaba con fibras cordonales de la médula espinal... pero hice un descanso para la merienda. Me tomé una manzana, y decidí abrir el YouTube para escuchar un rato a Vladimir Horowitz con la Balada en Sol menor, de Chopin. Me encanta esa obra, es mi favorita en cuanto a lo que piano se refiere sin duda alguna. La escucho bastante amenudo (algunos, entre los cuales me cuento, piensan que demasiado). No me entretendré mucho porque tengo que seguir estudiando... pero os diré que esta vez, mientras veía como los dedos de ese hombre pasaban sobre las teclas, a veces sólo rozándolas y a veces hundiéndolas con fuerza, pasó algo. Será cosa del tiempo, será cosa de algún haz espinotalámico o cosa de la esperanza... pero me dio un vuelco el corazón. Me vi a mi mismo haciendo eso, dentro de muchos, muchos años, tocando la Balada. Y me reí. Me reí al pensar que el tiempo no es absolutamente nada. Me reí al pensar que para conseguir eso que quiero, tengo antes que controlar mi futuro, para poder en el futuro controlar mi presente. Y me reí... porque para controlar todo eso, hay que ir poco a poco, y lo primero es aprobar este examen. Miré los apuntes y pensé: "¿En serio esto me va a impedir a mi hacer lo que quiera?". La respuesta fue fácil y rápida: "Nunca".

Me reí un montón, no sabéis cuánto, por dentro, por fuera, por todas partes. Porque comprendí que poco a poco, todas y cada una de las cosas que hago en esta vida me llevan hacia donde yo quiero llegar. Ya sea por la vía rápida o por la vía corta, poco o mucho, pero todas tienen un fin determinado. Poco a poco, lo consigo.

Y me reí, también, de lo tonto que soy a veces, cuando pienso que el tiempo es más importante de lo que es. Disfrutemos del que tenemos mientras lo usamos para disfrutar el que vendrá. Creo que ese es el secreto.

¡Ah! Y sí, ya sé que a día de hoy no tengo la menor idea de tocar el piano, pero... ¿Y qué? Que yo sepa, nadie ha nacido con la lección aprendida.

Un saludo, compañeros, y hasta la próxima. Que no se os pierdan los sueños, que luego es muy difícil encontrarlos...

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